El café tostado sigue cambiando después de salir del tostador. Su calidad se ve afectada por el contacto con el ambiente, especialmente por oxígeno, humedad, calor y luz.
Los cuatro enemigos del café
Oxígeno
Favorece la pérdida de compuestos aromáticos y acelera el deterioro sensorial.
Humedad
Puede afectar la estabilidad del café. Manténlo completamente seco.
Calor
Las temperaturas elevadas aceleran procesos químicos durante el almacenamiento.
Luz
La exposición prolongada también puede contribuir al deterioro.
¿Cuál es el mejor lugar para guardarlo?
Un lugar fresco, seco y protegido de la luz, dentro de un recipiente o empaque que limite el contacto con el ambiente.
¿Y la nevera?
Para el consumo cotidiano no es necesaria. Si se utiliza congelación para conservación prolongada, el sellado debe ser hermético y la manipulación debe evitar condensación.
¿En grano o molido?
El grano suele conservar mejor sus aromas porque tiene menos superficie expuesta al oxígeno.
Errores frecuentes
- Dejar la bolsa abierta.
- Guardar café sobre una fuente de calor.
- Exponerlo al sol.
- Comprar más café del que puedes consumir fresco.
- Moler toda la bolsa de una vez.
La mejor estrategia para casa
Compra una cantidad que puedas consumir con tranquilidad, conserva el café cerrado y, si compras en grano, muele solamente lo que vas a preparar.
¿Qué café te recomendamos?
Si quieres aprovechar mejor la frescura, elige uno de nuestros cafés recién tostados y conserva la bolsa siguiendo estas recomendaciones.
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